Realmente a veces no se que hacer. Me siento un extraño, rodeado de extraños, en un mundo aún más extraño, por que mientras unos dicen que es marrón, yo podría jurarles que es verde, ¿y que pasa con ustedes? ¿Qué importancia puede tener? Pero así nos entendemos, en un intento de ver todos la misma realidad, pero es muy complicado. Aveces no se que quiero, no se que esta pasando por tu cabeza, y por momentos lo sé. Lo conozco como la palma de mi mano, lo se con solamente mirarte a los ojos, pero es triste, y quizás no quiera aceptarlo, solamente para que PODAMOS sentirnos mejor. Pero muchas otras, histérica, si me gusta lo que pensás, lo que sentís, y más me gusta saber que lo compartimos. Creo que podríamos inventar un cambio. Quizás podamos corrernos un poco, mantener nuestra distancia, pero es que disfruto tanto pasando tiempo con vos… ¿Y por que? ¿Por qué tiene que ser así? No hay que darle importancia. Solamente dejarlo fluir, que pasé lo que tenga que pasar, que no pase lo que no tenga que pasar y así, sin prestar atención a si pasa lo que queremos que pase. Es que sos tan FRÁGIL, no quiero quebrarte. Perdón, no quiero arriesgarte. Si fuera por mi, me expongo a lo que sea, pero esta vez vos podes salir lastimada, y no quiero. Pero por que… ¿¡Por qué!? Cada vez que estás ahí, a unos metros, tengo que correr a abrazarte, aunque tenga que conformarme con un: “Hola, como estás?” Yo no tengo problema. Aunque las voces digan “por que?”, “ándate”, “corré”, “no te conviene” ¿Qué importa? Quizás a veces me caiga, quizás a veces me tropiece, pero no es tan grave: Siempre vuelvo a levantar. ¿Acaso el que no arriesga no gana?
Me perdería con vos en cual lado, no importa donde, mientras pueda permanecer con vos para siempre.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario