miércoles, 4 de noviembre de 2009
La pobreza
Gran vida para un niño, que solo quiere jugar, salir todas las mañanas, con el fin de trabajar. Se olvidan por un momento de los juegos, y salen con sus padres, a juntar, lo que puede, para a la noche tener que comer. Mientras tanto, chicos delicados van vestidos al colegio, y desperdician la comida, como si fuera ese el juego. La gente pasa. Algunas personas miran, pero no les interesa. El que verdaderamente ayudaría es por que en algún momento lo vivió, o por que estuvo a punto de hacerlo. Ese niño, que conoce en verdad que el pan que se come hoy, es hambre que tendrá mañana, lo guarda para sus hermanos, que lo comparten y ni siquiera comen un cuarto cada uno. Esos chicos, que ven por todos lados, papeles tirados de políticos que pretenden cambiar las cosas, y no entienden nada, por que ellos siempre estuvieron igual. En el mejor de los casos, van al colegio, y reciben educación. A la larga, la abandonan: Ya más o menos aprendieron a leer y escribir. Esos jóvenes, que van a terminar en adicciones, y a tener más hijos. Tener más hijos, con futuros similares, sin más propósito en la vida que sobrevivir, sobrevivir en un mundo muerto, que se cae a pedazos. Único objetivo en la vida, será esperar que alguien le de una mano, una mano que va a costarnos a todos, si es que algún día llega. Sobreviven y conviven en esta sociedad… con ningún propósito real de ser, más que esperar… y sobrevivir… pasando hambre, enfermedades y discriminación.
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-MANERA REAL, CRUDA Y SIN MAQUILLAJES, DE RELATAR A GRITOS LA IMAGEN DE LA VIDA QUE DEBEMOS A LOS POLÍTICOS DISCURSIVOS DE LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS. SIN VIOLENCIA, LA SOLUCIÓN LA HALLAN LOS PUEBLOS.
ResponderEliminarFELICITACIONES
JOTACET