sábado, 12 de junio de 2010

Fue tan hermoso. Casi como un sueño.
¿Pero por que tenía que cuidarla y respetarla tanto?
¿Por qué no podía atreverme con ella?
No por miedo, sino por respeto.
Estúpido respeto.


Ya no quiero extrañar el recuerdo,
ya no quiero recordar nuestros momentos juntos,
que parece ya quedaron tan lejos...

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